Estrategia y desempeño
Imaginemos una situación extraordinaria o mágica,
donde a usted, que es un permanente buscador de luz y respuestas, una noche se
le aparece una especie de genio, mago o inteligencia superior, que le dice: “Aquí estoy, tus pedidos por ayuda en tus
asuntos de negocios han sido escuchados. Yo soy el genio de los negocios.
Pídeme una sola cosa y yo haré que sea una realidad para ti”. ¿Qué pediría
usted? Listo. ¿Ya hizo su pedido sin titubear?, o todavía esta pensando.
Todos queremos lo mejor en el amplio sentido de la palabra y sostenido en el tiempo. Todos queremos resultados, ¿no es así? Queremos que nuestro negocio funcione; cumplir las metas y objetivos; lograr todos los números mágicos que la alta dirección y los accionistas esperan. Así de simple. Ahora, llegamos al fin de año, y todas las metas y resultados esperados están logrados. ¡Felicitaciones!
Muy bien. Hoy estamos en un nuevo año, y ¿ahora que? La cuota de ventas de este año es mayor que la del año pasado. Ahora los clientes son más exigentes, y otros, o son lentos o no toman decisiones. La competencia cada día es más fuerte, y nuevos jugadores están entrando al mercado a competir. En algunas áreas del negocio, este año no es el año que se cumple el ciclo de reposición de soluciones, por tanto habrá menos oportunidades. Sin embargo, la economía ha mejorado, y en otras áreas del negocio, el mercado ha crecido y sabemos que va a haber más oportunidades que el año anterior. Nuevas reglas han cambiado el entorno en el que operan; a algunos les afecta, a otros les favorece. En el ámbito interno, pese a que el año anterior fue todo un éxito, algunos colaboradores valiosos dejaron la organización, simplemente porque se pasaron a otra con mejores proyecciones personales y mayores beneficios. Asimismo, últimamente, la oficina principal viene cambiando los procesos internos. Finalmente, los integrantes de su fuerza de ventas no comprenden (no quieren entender) porqué si este año tienen que vender mas que el año pasado, aun haciendo la cuota de ventas, ellos van a ganar lo mismo que el año anterior.
Sea lo que el genio haya hecho, cambiado, mejorado y
conspirado a favor de su organización para lograr que cerrara exitosamente el
año anterior, seguir haciendo lo mismo este año no le asegurará volver a tener
éxito. Si bien esta premisa ya es ampliamente conocida por la gran mayoría de
personas, todavía hay muchas otras, en todas las esferas y niveles que se
aferran al paradigma anterior y refutan con la conocida ya no-válida pregunta:
¿Por qué tendría que cambiar la forma de hacer las cosas si hasta ahora me
vienen funcionando perfectamente? Ahora, bien. ¿Qué esta haciendo diferente
este nuevo año para cumplir sus metas?, o ¿Simplemente esperará a que se le
vuelva presentar el genio de los negocios?
Para obtener resultados, primero debemos hacer las
cosas correctas, luego hacerlas bien hechas. Saber cuales son “esas cosas
correctas a hacer” tiene que ver más con las decisiones estratégicas de la alta
dirección. En cambio, el hecho de hacerlas bien, tiene más que ver con el desempeño
de los individuos y los recursos a su disposición. Algunas empresas fracasan
aun en el caso de estar haciendo bien las cosas, pero resultó que éstas no eran
las correctas. La estrategia es clave y debe ser renovada. Los desempeños deben
ser apalancados y mejorados con apoyo especializado. Mejorar el desempeño de
los individuos pasa por el proceso de adquirir nuevas competencias y
habilidades, pero tiene algo que va más allá del entrenamiento y la
capacitación cognitiva. Tiene también que ver con los cambios claves que el
individuo es capaz de hacer, con el descubrir y superar las creencias
limitadoras que todos de una u otra forma tenemos, con el nivel de nuestro
compromiso y responsabilidad por crear nuestra propia realidad y nuestra
permanente mejor versión de uno mismo.
Rodolfo N. Velarde
Executive & Life Coach

Grow2win Corp
Beyond Business Consulting
Coaching & Training
Sunrise , Florida .
USA .
www.grow2win.com
Todos queremos lo mejor en el amplio sentido de la palabra y sostenido en el tiempo. Todos queremos resultados, ¿no es así? Queremos que nuestro negocio funcione; cumplir las metas y objetivos; lograr todos los números mágicos que la alta dirección y los accionistas esperan. Así de simple. Ahora, llegamos al fin de año, y todas las metas y resultados esperados están logrados. ¡Felicitaciones!
Muy bien. Hoy estamos en un nuevo año, y ¿ahora que? La cuota de ventas de este año es mayor que la del año pasado. Ahora los clientes son más exigentes, y otros, o son lentos o no toman decisiones. La competencia cada día es más fuerte, y nuevos jugadores están entrando al mercado a competir. En algunas áreas del negocio, este año no es el año que se cumple el ciclo de reposición de soluciones, por tanto habrá menos oportunidades. Sin embargo, la economía ha mejorado, y en otras áreas del negocio, el mercado ha crecido y sabemos que va a haber más oportunidades que el año anterior. Nuevas reglas han cambiado el entorno en el que operan; a algunos les afecta, a otros les favorece. En el ámbito interno, pese a que el año anterior fue todo un éxito, algunos colaboradores valiosos dejaron la organización, simplemente porque se pasaron a otra con mejores proyecciones personales y mayores beneficios. Asimismo, últimamente, la oficina principal viene cambiando los procesos internos. Finalmente, los integrantes de su fuerza de ventas no comprenden (no quieren entender) porqué si este año tienen que vender mas que el año pasado, aun haciendo la cuota de ventas, ellos van a ganar lo mismo que el año anterior.

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www.grow2win.com









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